Una experiencia que empezó en una cabaña
Esta historia empieza con Eric Knouse, el fundador de Mindful Science. Después de décadas trabajando en desarrollo de negocios, Eric se retiró a una pequeña cabaña en las montañas de Colorado, a unos 2.500 metros de altura. Cada día cortaba leña para calentarla y, agotado, se sentaba en una vieja silla, cerraba los ojos y observaba su respiración en silencio. Le sentaba tan bien que lo convirtió en una rutina diaria.
Un día, en medio de esa práctica sencilla, experimentó un estado de claridad, paz y bienestar tan intenso que lo dejó conmocionado. No lo buscaba ni lo esperaba — por eso suele decir que cambió su vida “por accidente”. Quiso entender qué había pasado y empezó a preguntar a médicos, psicólogos, profesores de yoga y maestros de meditación. Las tradiciones contemplativas tenían muchos nombres para esa experiencia, pero la explicación que más le llamó la atención vino de la ciencia: había activado de forma intensa la rama parasimpática de su sistema nervioso autónomo, lo que el cardiólogo de Harvard Herbert Benson bautizó como respuesta de relajación.
La pregunta que guió todo lo que vino después fue sencilla: ¿puede cualquier persona activar esa respuesta a voluntad? La respuesta de Eric — y la de la investigación — es que sí. No hace falta irse a una montaña ni tener una experiencia extraordinaria. Con práctica diaria, cualquier persona, de cualquier edad, puede aprender a generar en su cuerpo y en su mente un estado de seguridad. Si quieres conocer el mecanismo paso a paso, lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre la respuesta de relajación.