Inteligencia fluida e inteligencia cristalizada: qué son
La distinción viene del psicólogo Raymond Cattell, que la puso a prueba en un estudio clásico publicado en 1963.
La inteligencia cristalizada es el uso de la información y las habilidades que has ido adquiriendo con la educación y la experiencia: vocabulario, conocimientos, saber hacer. Tiende a mantenerse e incluso a crecer durante buena parte de la vida adulta.
La inteligencia fluida es la capacidad de identificar patrones, razonar con lógica y resolver problemas nuevos sin depender de lo que ya sabes. Implica observación atenta, flexibilidad y la capacidad de mantener varias ideas en mente a la vez. Suele alcanzar su máximo al inicio de la edad adulta y declinar lentamente después.
Una pieza clave de la inteligencia fluida es la memoria de trabajo: la capacidad de sostener y manipular información durante unos segundos, como cuando haces un cálculo mental o sigues un argumento complejo. Y la memoria de trabajo, a su vez, depende mucho de la atención. Si tu atención salta de un sitio a otro, tienes menos espacio mental para razonar. Este vínculo será importante más adelante.